martes, 2 de octubre de 2012

LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA, DEBER DE ESTADO



La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, lamenta y condena, la intención del Gobierno de Mariano Rajoy desvelada este pasado fin de semana, de no destinar en los Presupuestos Generales del Estado para 2013, ni un sólo euro, para localizar las fosas comunes y dar un entierro digno a las victimas del franquismo, aún en fosas y cunetas. Se trata en toda regla de un golpe de mano que pone fin a las subvenciones. Si bien era una noticia esperada, pues la crisis económica supone ahora la excusa perfecta para eliminar las subvenciones sin un gran coste político, es evidente y así lo denunciamos que el motivo, no obstante, no es económico, si no que tiene un trasfondo ideológico, pues era público y notorio que una parte importante del Partido Popular y la derecha mediática que lo sustenta, venían presionando al gobierno en este sentido, para cerrar este tema cuanto antes. 

Ya hace unos meses, en los primeros Presupuestos Generales del Estado del Gobierno de Mariano Rajoy, la partida citada ya sufrió un recorte del 59,7%, para 2012, que en la practica y de facto ha sido del 100 % pues a las fechas en que nos encontramos, las ayudas de 2012, ni tan siquiera han sido convocadas oficialmente. Ahora, el recorte es total de forma explícita. La búsqueda y la exhumación de los más de 80.000 cadáveres, entre ellos centenares de extremeños, que aún permanecen en pleno siglo XXI, enterrados en fosas y cunetas del estado español, tendrá que financiarse con los escasos ahorros de las familias. 

Resulta paradójico e insultante para las victimas, que el pasado 24 de agosto, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría leyera un comunicado al término del Consejo de Ministros en el que mostraba su apoyo y rendía homenaje a “las víctimas, los defensores de los derechos humanos, las organizaciones no gubernamentales y otras personas y grupos que trabajan para denunciar los casos de desaparición forzada y erradicar esta práctica”. Y sin embargo apenas un mes después, el mismo Gobierno elimina la partida para encontrar a las víctimas de desapariciones forzosas en España. 

Se olvida por el Gobierno, que según sus propias normas, y los tratados internacionales ratificados por el estado español y que por tanto forman parte de nuestro ordenamiento jurídico interno según la Constitución, las víctimas y sus familiares tienen derecho a la tutela efectiva, incluida la judicial, lo que significa que el Estado debe facilitar la investigación de los casos pendientes, y auxiliar, con todos los medios a su alcance, a los familiares que deseen localizar, identificar y exhumar los restos de los desaparecidos. España tiene el deber de poner fin a la prolongada injusticia de la que han sido objeto las víctimas de desaparición forzada y sus familiares, llevando a cabo las investigaciones necesarias para dar a conocer el paradero de los restos de estas personas, y esclarecer las circunstancias en que tan graves abusos se produjeron. 

En todo caso, desde Extremadura, la ARMHEX, quiere dejar constancia que la eliminación de la partida destinada a este tipo de ayudas, de lo que en suma como hemos dicho, es una obligación y responsabilidad de todo Estado democrático según infinidad de tratados internacionales firmados y ratificados por el estado español, no va mudar ni un ápice las intenciones y proyectos de nuestra asociación. Seguiremos exhumando fosas, con ayudas o sin ellas, para atender las legítimas demandas de los familiares de las victimas extremeñas, que aún ignoran el paradero de sus seres queridos arrojados por sus verdugos, en fosas y cunetas, a lo largo y ancho de nuestra geografía extremeña, como lo venimos haciendo desde hace 10 años, desde nuestra constitución como asociación. Y además, como otro de los objetivos de nuestra asociación, seguiremos instando para que todos los poderes públicos profundicen en políticas dirigidas al conocimiento de nuestra historia y al fomento de la memoria democrática en nuestra comunidad, desde el triple prisma de la verdad, la justicia y la reparación.